Monthly Archive febrero 2018

PorNuria Arrabal

¿Qué es la reflexología podal y para qué sirve?, Nuria Arrabal

La reflexología podal es una técnica de masaje específico, que se aplica en ciertas zonas de los pies que se corresponden con otras partes del cuerpo.

Hace 5.000 años, en China y la India la Reflexoterapia se utilizaba como un tratamiento habitual basado en los puntos de presión. De hecho, las tribus indias de América del Norte conocían la relación entre los puntos reflejos y los órganos internos y utilizaban esta información para tratar enfermedades.

¿Cómo nos ayuda la Reflexología?

La reflexología equilibra el sistema nervioso mediante la estimulación de estos microsistemas, como las terminaciones nerviosas de los pies. Estas terminaciones nerviosas se conectan a través de los nervios espinales, y luego a sus correspondientes órganos en todo el cuerpo. La reflexología también trabaja con el sistema circulatorio, descongestionando y desintoxicando el cuerpo.

BENEFICIOS:

  • Promover el equilibrio y normalizar las funciones del cuerpo.
  • Estimular la relajación, reducir el estrés, ansiedad y disminuir el dolor.
  • Mejorar la circulación, disminuir la presión arterial alta, y aumentar.
  • Mejora la circulación sanguínea y linfática.
  • Activa el sistema inmunológico.
  • Aumenta la vitalidad..
  • Estimula el equilibrio de las transmisiones nerviosas, permitiendo una apropiada interconexión entre todas las partes de nuestro organismo.
  • Favorece la respiración y la nutrición celular.

 

PorCirceFisioterapia

LESIONES MÁS COMUNES EN EL FÚTBOL

En este post vamos a hablar de las lesiones principales que ocurren en el fútbol y nos centraremos en la más común, la lesión del bíceps femoral, que suele ocurrir unas 7 veces durante la temporada.

Más de la mitad de las lesiones en este deporte son de tipo muscular y la mayoría se localizan en el muslo, sobre todo en la parte posterior, donde se encuentran los músculos isquiosurales, conocidos como isquiotibiales, en los cuales se producen el 60% de esas lesiones musculares.

Seguido de las lesiones de tipo muscular, se encuentran las ligamentosas. El 50% de éstas, ocurren en la articulación del tobillo, donde el ligamento más afectado es el calcáneo peroneo, seguido del ligamento peroneo-astragalino anterior, ambos de la parte externa del pie. Es decir, lo que conocemos comúnmente, como esguince.

El resto de lesiones ligamentosas ocurren en la rodilla y más del 80% de éstas se producen en el ligamento lateral interno.

Vamos a hacer hincapié en las lesiones que ocurren en los isquiosurales, ya que son las más comunes. El 78% de los jugadores de una plantilla de fútbol la acaban padeciendo a lo largo de su carrera.

Para entender esta lesión debemos saber:

¿Qué son los músculos isquiosurales?

Son un grupo muscular, que se localiza en la zona posterior del muslo. Se originan en la pelvis y se inserta en la tibia y el peroné. Son los encargados de realizar la flexión de rodilla, la extensión de cadera y la rotación de ambas.

 

Son tres músculos:

– Semimembranoso (Medial)

– Semitendinoso (Medial)

– Bíceps femoral (Lateral)

¿Cuál es el que más se afecta?

El bíceps femoral, es el responsable de la mayoría de lesiones en el fútbol, unas 30 lesiones por cada mil horas de competición. Debido a su compleja anatomía y al tener sus dos porciones una inervación distinta, es más frecuente que no se produzca correctamente la contracción muscular y la capacidad para absorber las tensiones disminuye.

¿Cuál es el mecanismo de la lesión?

La molestia aparece en la parte posterior de la pierna, como resultado de un golpeo de balón, una entrada o de un sprint. Este último es el más común, siendo el responsable de más de la mitad de los casos.

Se produce cuando se realiza:

1- Una flexión de cadera

2- Una extensión de la rodilla

Lo que produce un gran estiramiento de este músculo, que normalmente acompañado de la fatiga (Mayoría de lesiones ocurren en la segunda parte) o de un mal calentamiento, no tolera este movimiento y se lesiona.

Tipo de lesión.

Por lo general cuando se siente un pinchazo fuerte, como una sensación de una “pedrada”, nos solemos encontrar ante una rotura de fibras. Suele ir acompañada de un dolor puntual y localizado. En algunas ocasiones se puede apreciar un hematoma o un surco dependiendo del grado que sea. La musculatura de alrededor está muy contraída, aparece dolor tanto a la palpación, como contrarresistencia, pero sobre todo cuando se realiza el estiramiento.

Si la sensación es más similar a tensión muscular y la molestia se localiza en una zona más amplia, nos encontramos ante una contractura. El músculo está muy contraído, pero no hay inflamación, ni hematoma. Cuando realizamos un estiramiento la sensación es más de tensión general y no de una zona en concreto, sintiéndose en ocasiones alivio.

Cuando se ha producido una lesión de esta musculatura, las probabilidades de sufrir una recaída aumentan de 2 a 6 veces, sobre todo en los dos primeros meses de vuelta. Por eso es muy importante realizar una recuperación correcta y progresiva, respetando los tiempos de recuperación y realizando un buen ejercicio preventivo. De lo que hablaremos en el siguiente post.